Raquel Almendros Alguacil


Raquel Almendros Alguacil

Biografía

Soy Raquel, tengo 36 años, y soy concejal de Podemos en el Ayuntamiento de Galapagar desde 2015. He militado en los movimientos sociales desde que tengo memoria, el 15M fue muy importante para mí, tanto que decidí dar un paso al frente y dedicar buena parte de mi vida al activismo político para cambiar las cosas.

Compagino la lucha y el trabajo institucional con mi actividad como autónoma.

En cuanto a mi formación, soy Licenciada en Periodismo, tengo un Master en Comunicación Política, también decidí sacarme el título de Coach porque me interesa el crecimiento y el bienestar personal, aunque nunca he ejercido. Creo que las verdaderas revoluciones comienzan por un@ mism@.

La mejor formación para mí ha sido la militancia en la calle, la fundación del círculo y la experiencia dentro del Ayuntamiento de mi municipio. Estos tres pilares me han permitido conocer y experimentar en profundidad tanto los problemas más crudos que sufren -sufrimos- l@s madrileñ@s, y las soluciones que se pueden dar desde las instituciones.

En lo personal: no tengo hijos, me encantan los animales, y disfrutar de los ratos de ocio con mis amigos en la naturaleza. Soy amante de los libros, la música, el cine, y y de los pequeños momentos cotidianos que nos dan la felicidad.


Motivación

Durante este año de pandemia he visto como la Comunidad de Madrid gobernada por Ayuso ha limitado e incluso impedido a los Ayuntamientos ayudar a sus ciudadanos. El auge del fascismo, los recortes sociales encubiertos, las malas inversiones en sanidad, y el abandono de nuestros mayores en la Comunidad de Madrid me han roto el corazón en lo político y en lo personal.

Mientras en los pueblos y barrios poníamos el cuerpo y nos jugábamos la salud para ayudar a la gente, Ayuso rechazaba rastreadores y gobernaba buscando mordidas.

Estamos en una situación de extrema emergencia, pero el movimiento de Pablo puede cambiarlo todo. Quiero aportar mi experiencia, mis capacidades y mi apoyo allí donde más útiles pueden resultar.

Ahora es el momento de darlo todo, para impedir que Madrid se convierta en una comunidad zombie gobernada por psicópatas. ¡Sí se puede y lo vamos a demostrar una vez más!