Lilith Verstrynge Revuelta


Lilith Verstrynge Revuelta

Biografía

Soy madrileña y tengo 28 años. Estudié Historia, Ciencias Políticas y Estudios Europeos (Denis Diderot y Sorbona Paris), un Máster en Relaciones Internacionales (LMU Munich) y la formación “Alto Funcionariado y cuadros políticos” (Instituto Republicano del Servicio Público). A día de hoy sigo estudiando y formo parte de la promoción 2020 “Social Demain”. Antes de embarcarme en este proyecto político preparaba mi tesis doctoral sobre soberanía y gestión pública que aplacé temporalmente. He trabajado como asistente parlamentaria en el Parlamento Europeo con Podemos durante cuatro años, como jefa de la sección política del medio de comunicación Le Vent Se Lève y como asesora parlamentaria y equipo de Discurso de Vicepresidencia Segunda de Derechos Sociales y Agenda 2030. Actualmente soy responsable de Transición Ecológica de Podemos.


Motivación

Soy de Madrid, es la capital de mi país y mi casa. Durante años ha sufrido una fragmentación social provocada por el aislamiento gradual de sus élites económicas. 25 años de gobiernos que se independizaron de los madrileños y sabotearon cualquier intento de construcción común. Abandonaron nuestros barrios y pueblos y progresivamente redujeron las plazas de nuestros hospitales, acosaron y destruyeron nuestra educación pública y arruinaron a nuestros pequeños comercios víctimas de un absoluto y premeditado olvido.

Veinticinco años hablándonos de “patriotismo” cuando querían decir saqueo; de “libre empresa” cuando querían decir destrucción del tejido comercial; de “gestión eficiente” cuando querían decir protección de sus privilegios y de “libertad” cuando querían decir individualismo.

Una comunidad autónoma no se construye dejando fuera a la gran mayoría la población y por eso Madrid el 4 de mayo tiene que dejar de ser el laboratorio económico de la derecha.

Devolver a los ciudadanos sus servicios públicos, sus escuelas, sus hospitales, la dignidad de sus barrios y pueblos es una obligación política. Madrid no es trágica e irreformable. Es generosa, valiente, alegre, moderna, acogedora y justa. Y por ello las instituciones tienen que garantizar el buen funcionamiento de todos los servicios públicos y asegurar el interés general de sus ciudadanos.