Inés Morales Perrín


Inés Morales Perrín

Biografía

Soy madrileña, de 28 años, vecina del barrio de Hortaleza. Estudié un doble grado de Historia y Ciencia Política en la URJC y un máster de Estudios Feministas en la UCM gracias a las becas de la educación pública. Por eso sé de la importancia de asegurar que cualquier persona independientemente de sus recursos pueda acceder a los mecanismos de justicia social que combaten la desigualdad como herencia, garantizando así el pleno desarrollo de su autonomía. En la universidad me involucré en el movimiento estudiantil impulsado al calor del 15M y aprendí la importancia de organizarse políticamente para hacer frente a los problemas del día a día.

Desde los inicios de Podemos, cuando tenía 21 años, he puesto todas mis energías en aportar al feminismo de esta organización. Mi militancia durante este tiempo ha sido un largo e intenso recorrido en el que he aprendido que trabajar en colectivo es la mejor fortaleza que tenemos frente a quienes piensan que somos molestas en las instituciones. Gracias al trabajo conjunto de todas las feministas y, en especial, del Círculo de Feminismos de la Comunidad de Madrid, en el que he participado durante estos años, sé de la importancia de reconocer las aportaciones de las mujeres que nos han precedido, y de las que nos acompañan en el camino.

Entiendo el activismo feminista como una manera de vivir a través de la cual las mujeres luchamos no solo por ser reconocidas, sino plenamente libres.


Motivación

A pesar de los esfuerzos del Partido Popular, apoltronado en las instituciones durante casi treinta años, por vender nuestra región a las élites, la Comunidad de Madrid sigue perteneciendo a los madrileños y a las madrileñas que cada día sufrimos sus políticas. Los aspectos más valiosos de nuestra comunidad los hemos preservado a pesar de quienes la gobernaban y no gracias a ellos.

Ayuso ha colocado a esta región en una situación de incertidumbre como no se recuerda en décadas. Las políticas de desgobierno, la privatización de lo público, la priorización de los intereses privados frente a los de la ciudadanía, así como la crisis social, económica y sanitaria, ha provocado una cotidianeidad difícilmente soportable para quienes habitamos Madrid.

La presencia de mujeres feministas en las instituciones es una condición ineludible para revertir el daño provocado por aquellos a quienes solo les interesa conservar sus propios privilegios y que todo siga igual. Es la única garantía de que nadie se quede atrás, porque los derechos de las mujeres o son para todas, o no son derechos. En estos momentos es más necesario que nunca que la política se muestre como un instrumento útil para generar certezas y seguridad frente a las políticas neoliberales del sálvese quien pueda.

Tenemos la oportunidad de construir una sociedad ecofeminista que tenga en cuenta que el futuro requiere de un cambio de paradigma de manera que el modo de vida de los poderosos no ponga en entredicho la pervivencia de generaciones futuras en nuestro planeta.